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domingo, 25 de septiembre de 2011

VIDEO: La Resistencia hondureña celebra congreso extraordinario y rebautiza su brazo político que pasará a llamarse, RESISTENCIA POPULAR


¡“SI SE PUDO, SI SE PUDO”! FOTO: D.E.


La Resistencia hondureña celebra congreso extraordinario y rebautiza su brazo político que pasará a llamarse, RESISTENCIA POPULAR

Por Dick y Mirian Emanuelsson


Entrevista (video) Exclusiva a BARTOLDO FUENTES, miembro de la Comisión Política, en la que habló sobre la decisión de inscribir el nuevo nombre del brazo político del FNRP: http://www.vimeo.com/29588663

SIGUATEPEQUE / 2011-09-25 / Con exclamación y júbilo fue aprobada este domingo la propuesta RESISTENCIA POPULAR como nuevo nombre del brazo político del que se conociera como Frente Nacional de Resistencia Popular.
¡“EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO”! gritaban más de mil delegados presentes y con sus tarjetas rojas lanzadas al aire. Las láminas en el techo de la gran aula del Instituto Genaro Muñoz, en la bella ciudad de Siguatepeque, literalmente temblaban por las ovaciones de los delegados.
Habían llegado de los 18 departamentos de Honduras más el 19 de los migrantes hondureños en el exterior en una convocatoria récord de la Comisión Política del Frente, lanzada apenas 72 horas antes, o sea el pasado jueves.

Mil delegados en la extraordinaria asamblea del FNRP. FOTO: D.E.

El motivo que ameritó la realización de esta asamblea fue la preocupación de la Dirección del Frente en el sentido que el Tribunal Supremo Electoral colocaría trabas en el proceso de la inscripción del nombre Frente Amplio de Resistencia Popular, FARP. Un ex integrante de la resistencia, Andrés Pavón, había constituido su partido ya en noviembre de 2010 cuando se autoexcluyó del FNRP y formó su propio movimiento.

Hecho reafirmado el miércoles pasado cuando se encontró con representantes de la Resistencia hondureña en una reunión que terminó sin que Pavón cediera su intención de inscribir su partido con el nombre; Frente Amplio Electoral Político de Resistencia, FAPER.
Para evitar problemas jurídicos en el TSE, la Resistencia tomó la decisión de convocar a una asamblea con los mismos delegados elegidos por la asamblea anterior y así llegar a una decisión rápida para formalizar la inscripción que requiere 45.000 firmas registradas este año en curso. El Frente ya había juntado más de 100.000 firmas y habían solicitado 100.000 formularios más cuando se decidió la convocatoria del jueves pasado.
Más que desmoralizar a los miles de resistentes en Honduras, la maniobra de Pavón provocó la ira de mucha gente aunque no se contrarrestó la voluntad de compromiso por más trabajo militante.


LOS 18 COORDINADORES DEPARTAMENTALES entregaron cada uno sus propuestas de un nuevo nombre del brazo político y el resultado fue sorprendente; una mayoría quería que el FNRP fuera también el nombre del brazo político. Contra esas posiciones discrepó Bartolo Fuentes, miembro de la Comisión Política y coordinador del departamento de Yoro, en el centro del país. Propuso el nombre “Resistencia Popular” y argumentó, distinguiendo el carácter del FNRP como un Frente de acción de las masas, mientras el brazo político será el instrumento para canalizar los reclamos políticos y la tarea de la toma del poder. O mejor dicho; una combinación de todas las formas de lucha de masas; en las calles y plazas pero también en las instituciones públicas.

Bartolo Fuentes argumenta por su propuesta. FOTO: D.E.

INTERVINIERON LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, haciendo propuestas para el nuevo nombre. Sucesivamente se cristalizó una línea muy marcada en el sentido que los delegados querían mantener el nombre de Frente y de Resistencia.
Allan McDonald, caricaturista y trabajador en el diario El Heraldo, medio de comunicación ligado al golpismo con un odio totalmente ciego hacia Manuel Zelaya, propuso “POR”, Pueblo Organizado en Resistencia”. Si bien no parecía un mal argumento, su propuesta no cayó muy bien a los delegados.
Manuel Zelaya. FOTO: D.E.
Fue en ese momento cuando Manuel Zelaya interrumpió el debate y regañó a los mil delegados presentes. Más de un rostro quedó perplejo ante las palabras del coordinador general del Frente cuando intervino en el debate y apoyando la propuesta de McDonald.
Juan Barahona, sub coordinador general de la Resistencia hondureña, propuso una media de pausa para almuerzo y para que la Comisión Política se reuniera para tratar de llegar a una propuesta unificada ante las diez diferentes propuestas que habían sido presentadas por los delegados.

LA PAUSA DURÓ CASI DOS HORAS y cuando regresaron, el secretario general del Frente, Jaime Rodríguez, presidente nacional del colegio magisterial COPEMH, tomó la palabra para presentar las dos propuestas de la Comisión Política;
  1. RESISTENCIA POPULAR (RP) y. . .
  2. PUEBLO EN RESISTENCIA (PR)
Mencionando la primera propuesta el júbilo no tenía límites. Todas las papeletas rojas para votar, parecían volar hacia el techo y cuando Jaime Rodríguez constató que RESISTENCIA POPULAR había sido la decisión de los delegados con exclamación, comenzaron a cantar ¡“EL PUEBLO UNIDO, JAMÁS SERÁ VENCIDO”! agregando también la consigna; ¡“SI SE PUDO, SI SE PUDO”!


Conversamos con Bartolo Fuentes después de la clausura de la asamblea extraordinaria, entrevista que puede verse en el siguiente video&enlace.
Subraya que el debate fue sincero y varias veces también duro. No solamente Mel Zelaya se dio cuenta que los hondureños que se integraron en este descomunal movimiento después del golpe de estado, ya no quieren ver o ser parte de los viejos trucos de los partidos tradicionales en Honduras, también los movimientos sociales que llevan décadas con imposiciones y estructuras muchas veces antidemocráticas, han recibido este domingo unas duras lecciones que ojala tomaran en cuenta.

Entrevista (video) Exclusiva a BARTOLDO FUENTES, miembro de la Comisión Política, en la que habló sobre la decisión de inscribir el nuevo nombre del brazo político del FNRP: http://www.vimeo.com/29588663


viernes, 23 de septiembre de 2011

Escucha el programa radial esta noche del Movimiento Progresista Proconstituyente de la Resistencia Hondureña

Escucha el programa radial esta noche del Movimiento Progresista Proconstituyente de la Resistencia Hondureña:
http://www.box.net/shared/rl4auzyxf5gphhgo2148


Toca cambiar el nombre del frente Amplio para ser inscrito en el Tribunal Suprempo

 

¡“Toda La Resistencia a Siguatepeque para defender el Frente y poner nombre a su brazo político”!

¡“Recuerden, que en Honduras, hoy se engendra una nueva Revolución”!

Por Dick y Mirian Emanuelsson


TEGUCIGALPA / 2011-09-23 / Un impasse, caracterizó el Coordinador general de la Resistencia hondureña, Manuel Zelaya Rosales, el hecho de que este movimiento, que representa centenares de miles de hondureños, esta obligado de reunirse en forma urgente este domingo para cambiar el nombre de su brazo político.
La noticia cayó como un balde de agua fría ayer jueves. La decisión de la asamblea extraordinaria del 17 de septiembre, cuando fueron probados los 124 artículos de los estatutos para el nuevo brazo político de la Resistencia Popular Hondureña, el Frente Amplio de Resistencia Popular, FARP, ya no tendría validez por el hecho que exista un otro movimiento en Honduras con un nombre similar.
Zelaya y la dirección del Frente Amplio celebraron una reunión con el señor Andrés Pavón, presidente del partido FAPER, Frente Amplio Político Electoral de Resistencia, en donde éste último no quería ceder e incorporarse a la Resistencia real en Honduras y así facilitar la inscripción del FARP en el tribunal Supremo Electoral, TSE.

LOS MILES DE RESISTENTES en Honduras ya habían juntado más de 100.000 firmas en pocos días cuando llegó la noticia ayer jueves. Pero la verdadera ofensiva para asegurar la inscripción al TSE, iba a comenzar este fin de semana y la meta para la entrega al TSE de todas las firmas para el 3 de octubre, el Día de nacimiento del libertador de Centroamérica, el general Francisco Morazán, eran centenares de miles de firmas.
Como el señor Pavón, que ha dicho que ha sido de la Resistencia desde el golpe militar el 28 de junio de 2009, tiene planes electorales, y que ya había entregado una acta ante el Tribunal Supremo Electoral sobre el nombre del Frente Amplio, la dirección de la Resistencia, para evitar problemas y así perder tiempo en burocracia, pues la Comisión Política de la Resistencia tomó la decisión de convocar para este domingo a todos los delegados y suplentes elegidos de sus bases en la ciudad de Siguatepeque en el Instituto Genaro Muñoz.
Ahí el único punto será decidir sobre un nuevo nombre para el brazo político. No cambia nada de los estatutos sino se busca un nombre que sea el brazo político de la Resistencia Popular hondureña.
Sobre ese tema se dedicó esta noche el programa radial PROCONSTITUYENTE, al servicio de la Resistencia y dirigido por Pavel Núñez, que en forma pedagógica y humilde invitó a los radioescuchas a opinar sobre propuestas de nuevos nombres a este brazo político del Frente.
Felicitamos al colega y compañero por manejar el programa con esa humildad que lo caracteriza. Pero también por que los radioescuchas que llaman de Tierra adentro o los barrios y colonias populares de las ciudades, no sienten pavor cuando llaman al programa por ser cortado o ser tratado con indiferencia. Y al mismo tiempo Pavel orienta a los compañeros y compañeras que le llaman, con orientación política, organización y con disciplina. El respeto mutuo es la llave para que los radioescuchas sientan que es SU programa. Y Pavel sabe materializar esas tareas políticas y periodísticas.
O, como clausuró Pavel esta noche:
¡“Recuerden, que en Honduras, hoy se engendra una nueva Revolución”!

ESCUCHA EL PROGRAMA RADIAL PROCONSTITUYENTE DE LA RESISTENCIA HONDUREÑA ESTA NOCHE:
http://www.box.net/shared/rl4auzyxf5gphhgo2148

jueves, 22 de septiembre de 2011

Libia: fariseos y la destrucción de un pueblo





Libia: fariseos y la destrucción de un pueblo



por Jorge Capelán y toni solo, 22 de septiembre 2011

La clase gerencial-intelectual de la izquierda neocolonial se hunde cada vez más en sus contradicciones con cada nuevo artículo que sus representantes publican sobre Libia. Ahora el turno le toca a Santiago Alba Rico en “Libia, el caos y nosotros” publicado en Acomodación este 20 de septiembre. Es uno de varios artículos que han aparecido apoyando la irrisoria idea de que ha habido una revolución popular en Libia.
Es más que evidente que una mayoría del pueblo libio apoyó a la Jamahiriya y pelea ferozmente contra una minoría de libios sobornados y chantajeados por los gobiernos occidentales, apoyados por un gran número de mercenarios extranjeros y por las fuerzas de la OTAN. Es absurdo designar como revolución este golpe-insurrección por contrato. Como lo ha expresado muy bien el partido Tudeh de Irán, que se opone al sistema de la Jamahiriya libia:
“Consideramos que la política de 'cambio de régimen' de las fuerzas afiliadas a los imperialistas contrasta completamente con los supremos intereses del pueblo libio y de los pueblos del Medio Oriente y lo condenamos. De hecho, aun si las fuerzas opositoras al régimen dictatorial de Ghaddafi lograsen controlar el país o una parte significativa del mismo con el apoyo militar y bajo la cobertura de los aviones bombarderos y los misiles cruceros destructivos de los países imperialistas ¿cómo podría su poder y autoridad tener alguna legitimidad popular?” (http://www.solidnet.org/iran-tudeh-party-of-iran/1389-tudeh-party-of-iran-stop-bombing-libya)

LOS HERMANOS DE TUDEH comparten la falsa idea que la Jamahiriya libia fue una dictadura y que el dictador fue Muammar Al Ghaddafi. Ninguna dictadura habría sobrevivido a la agresión despiadada de la fuerza militar de la OTAN durante tantos meses. A pesar de ese error analítico, los hermanos de Tudeh entienden el concepto de la legitimidad. Y ven que una minoría oportunista y mercenaria no puede constituir un gobierno legítimo si llegan al poder en base del poderío militar de los países imperialistas de Norte América y Europa.
El artículo de Alba Rico afirma, “No voy a entrar en una polémica muy pugnaz que ha fracturado el campo anti-imperialista; sólo quiero dejar constancia de que el único lugar donde esa polémica no ha existido ha sido curiosamente el lugar donde se producían los acontecimientos.” Sin embargo, se mete de lleno en la polémica y lo hace mintiendo de manera descarada.
El sentido y significado de los acontecimientos en Libia han dado lugar a fuertes y vigorosas discusiones en toda la región desde Argel hasta Ciudad del Cabo. Alba Rico da prueba de un dudosamente ingenuo sesgo hacia el mundo árabe en su perspectiva hacia el país agredido por la OTAN. Sin embargo, el significado fundamental de la agresión y el golpe-insurrección contrarrevolucionaria en Libia tienen que ver más que todo con su carácter de país africano.
Pero aún sin tomar en cuenta la dimensión africana del conflicto, Alba Rico está equivocado al sugerir que la mayoría de la izquierda en los países árabes o del Oriente Medio apoya al CNT. El partido Argelino por la Democracia y el Socialismo, partidos de izquierda de Iran como Tudeh, los partidos comunistas del Líbano y de Turquía, han adoptado posiciones que claramente cuestionan la legitimidad de esa banda de contrarevolucionarios, mercenarios y peones de los poderes extranjeros.



EN ÁFRICA ES NOTORIO EL APOYO de movimientos a favor de la Jamahiriya libia y Muammar al Ghaddafi en todo el continente. Cuando Alba Rico habla del aislamiento de la Jamahiriya toma una posición totalmente eurocéntrica, ignora el amplio apoyo a ésta en África, Asía y América Latina, entre otras cosas, por la posición política de la Jamahiriya a favor del diálogo y una paz negociada, pero también por experiencias históricas y recientes de la solidaridad libia. Sobre América Latina, Alba Rico se refiere desdeñosamente acerca de las posiciones de Nicaragua y Venezuela, ignorando de manera insidiosa la posición contundente del bloque conformado por todos los países del ALBA.
Ignorando al movimiento de solidaridad en los Estados Unidos, Alba Rico elige también ignorar olímpicamente el incómodo hecho de que la izquierda negra en pleno se ha volcado a condenar la invasión imperialista de la OTAN desde el primer momento. En una operación de evidente mala fe, el autor llama a todos estos grupos, y a los demás grupos en todo el mundo, aún en el centro imperialista, que se han levantado en solidaridad con Libia, “occidentales”. En fin, Alba Rico, igual que los escritores que comparten sus criterios, deliberadamente, deshonestamente y de una manera racista ignora los masivos crímenes de lesa humanidad cometidos por los asesinos, torturadores y violadores del CNT.

POR OTRO LADO, ESTA ES LA LISTA de países que rechazaron, se abstuvieron o no se presentaron a la votación para reconocer al CNT en la ONU. La rechazaron: Angola, Bolivia, Cuba, República Democrática del Congo, Ecuador, Guinea Ecuatorial, Kenia, Lesotho, Malawi, Namibia, Nicaragua, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Venezuela, Zambia y Zimbabue. Se abstuvieron: Arabia Saudí, Argelia, Antigua y Barbuda, Camerún, República Dominicana, El Salvador, Indonesia, Malí, Mauritania, Nepal, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Uganda y Uruguay. No participaron: Albania, Bielorrusia, Burundi, Camboya, Corea del Norte, Eritrea, Guinea, Guinea-Bissau, Haití, Guyana, Mozambique, Myanmar, Nigeria, Pakistán, República Centroafricana, Ruanda, Somalia, y toda la antigua Asia Central soviética.
Es irrisorio entonces hablar como si existiese un consenso contundente en contra de la Jamahiriya libia y Muammar al Ghaddafi. Lo que existe es un Bloque Occidental dominado por sus élites fascistas – la alianza militarista de la clase dominante política con la clase capitalista corporativa - que han ejercido enorme presión diplomática y económica sobre sus aliados para lograr el resultado deseado. Como Neville Chamberlain y Eduardo Daladier en Munich, Dmitri Medvedev de Rusia y Hu Jintao de China han sacrificado Libia como aquellos sacrificaron lo que fue Checoslovaquia para apaciguar la bestia militarista de la época, la Alemania Nazi.


YA ESTAMOS EN UNA GUERRA MUNDIAL declarada abiertamente por sucesivos administraciones de los Estados Unidos apoyados por sus aliados del Pacífico y de Europa. Y es natural para Alba Rico y los demás colaboradores acomodados de la guerra psicológica de la OTAN, la bestia militarista de nuestra época, sugerir que la ola de protestas en el norte de África constituye un fenómeno nuevo y exitoso. Al contrario, las revueltas populares en esos países no son nada nuevo. Han tenido protestas populares desde los tiempos coloniales. Todavía está por verse si de ellas resulta algo positivo en beneficio de los pueblos.
La situación en Libia ha sido muy diferente de la de Egipto, Túnez y los demás países de la denominada (hasta por Barack Obama y John McCain) “primavera árabe”. Y es muy falso de parte de Alba Rico el pretender que él sabe qué fue lo que pasó en febrero en Libia. No lo sabe. La información disponible ha sido totalmente confundida y sesgada. Lo único que sabemos es que hubo algún tipo de protesta mezclado con algún tipo de acción armada. De allí no sabemos nada con seguridad. Lo que sí sabemos es que casi inmediatamente se pasó a una fase de insurrección armada e intento de golpe de Estado que fue aprovechado desde su inicio por los gobiernos de la OTAN.

TODO INDICA QUE TUVO LUGAR un golpe-insurrección por contrato apoyado desde mucho antes por la OTAN y sus aliados en los gobiernos árabes represivos de la región. Gente como Alba Rico se contradice de plano al hablar de una insurrección popular que misteriosamente estaría necesitada del apoyo “democrático” de la OTAN. Ahora, hipócritamente, gente como Alba Rico y el palestino Ramzy Baroud plantean que no estaría mal si el CNT se liberara de la intervención extranjera para volver a ser verdaderamente libres (o independientes, como tal vez sí lo eran durante la Yamahiriya) y así poder completar la “revolución popular”. Es difícil encontrar algo que iguale semejante falta de seriedad.
De hecho, sería bueno que Alba Rico escarbase un poco en la historia de las revoluciones populares, para que se diese cuenta de que ninguna de ellas se llevó a cabo con la ayuda del colaboracionismo con las invasiones imperiales. Claro, que como el mismo autor lo explica, los “pueblos árabes” (como si la situación de Libia se pudiese reducir a la de un “pueblo árabe”) se encuentran ante desarrollos históricos que ni el mismo Marx pudo prever - tiempos orwellianos en los que, según Alba Rico, el imperio significa la independencia.
Es una lástima que esta novísima teoría no sea en realidad tan nueva como Alba Rico se lo imagina: Ya ha sido esgrimida por incontables camadas de personalidades “progresistas” desde que el imperialismo en su sentido moderno de la palabra ha existido. Fue, en el fondo, la misma argumentación que hizo a los socialdemócratas europeos alabar los dones benéficos del colonialismo a inicios del siglo XX, y es la misma argumentación con la que se justificaron las dos guerras de Yugoslavia, la ocupación de Afganistán, la invasión a Irak, la fracasada misión de la ONU en el Congo, el golpe e “intervención humanitaria” de la MINUSTAH en Haití y, al mismo tiempo que en Libia, la colonialista intervención de Francia en Costa de Marfil.



PARA ESTOS BOMBARDEOS DE LIBIA, para estas masacres, para estos pogromos contra inmigrantes africanos, intelectuales como Alba Rico, para estas condiciones que “Marx jamás previó”, echan mano de los mismos argumentos de los “marxistas” iraquíes que en su día bendijeron las bombas de la OTAN y que hoy se encuentran nadando en alguna letrina recóndita de la historia. De poco o nada les sirve, como lo hace Alba Rico, el invocar a Sartre (debería darles vergüenza hacerlo), o llamar “occidentales” a los que se alzan contra el imperio. Cada ideología justificante del atropello imperial echa mano a su variante particular del diversionismo. No hay nada nuevo tras esas viejas mañas.
Es de un cinismo inmoral evidente el acusar a los que nos opusimos y nos oponemos consecuentemente a la intervención en Libia de proveer de argumentos a la OTAN, cuando fueron partidos como el NPA (Nuevo Partido Anticapitalista), el PCF (Partido Comunista Francés), el PG (Partido de la Izquierda, una escisión del PS) y Los Verdes en Francia, los que a coro se sumaron al apoyo de la intervención humanitaria. No fuimos nosotros sino los representantes de los dos principales sindicatos españoles CGT y CCOO los que calificaron la intervención como un "mal menor". No fuimos nosotros sino el Partido de Izquierda sueco el que votó a favor de permitir el envío de cazas de combate a Libia. En fin, la lista de los que dieron su apoyo a ese crimen y a los crímenes que de él se derivan es larga, y en ella se encuentran los intelectuales que permitieron y permiten racionalizarlos.

LA BAJEZA MORAL Y LA PLENA COLABORACIÓN con la OTAN de este tipo de argumentación de parte de los narcisistas de la izquierda neocolonial llega al colmo cuando minimizan la agresión de la Alianza Atlántica contra el pueblo libio. Alba Rico alerta que la situación es muy compleja: “La OTAN misma es consciente de esta complejidad, como lo demuestra el hecho de que -tal y como recuerda Gilbert Achcar- ha bombardeado muy poco Libia con el propósito de alargar la guerra y tratar de gestionar una derrota del régimen sin verdadera ruptura con él”, escribe.
Pero miente. Libia ha sido bombardeada sin merced para destruir toda su infraestructura. Es como decir que los sionistas solo bombardearon “un poquito” Gaza o Beirut. Las grandes ciudades de Libia han sido destruidas. Alba Rico sugiere que esto fue a propósito para alargar la guerra. Es obvio que argumenta así porque no puede reconocer que el motivo de los bombardeos constantes durante estos siete meses ha sido la resistencia de la mayoría del pueblo libio que rechaza el CNT.
Primero (en las primeras horas) bombardearon los aeropuertos y lo que hubiese de fuerzas aéreas. Muy pronto bombardearon las unidades e instalaciones del ejército libio – algo para lo que ni siquiera tenían mandato. Luego, ante la firmeza de la gran mayoría del pueblo libio, llevaron adelante una campaña estilo sionista de eliminación “selectiva” de los dirigentes tribales defensores de la Jamahiriya, sin siquiera pararse a pensar que al bombardear sus viviendas también estaban asesinando niños, ancianos y mujeres.
Como eso no dio resultado, pasaron a los bombardeos indiscriminados, igual que como lo hizo el ejército de ocupación italiano en Libia a inicios del siglo pasado. Mientras tanto, gente como Santiago Alba Rico estaba aplaudiendo esta invasión y esta intervención, erigiendo fachadas ideológicas para la desmovilización y hasta para el aplauso a los crímenes de los gobiernos occidentales.


OTRO TEMA TERGIVERSADO POR los colaboradores de la guerra psicológica de la OTAN contra los pueblos del mundo es lo de los fondos soberanos del pueblo libio. Los propagandistas de los medios corporativos de la OTAN hablan del dinero de “Ghaddafi” para acentuar la caricatura de un dictador-payaso sangriento y corrupto – y encuentran eco en los representantes de la izquierda neocolonial.
Estos hablan como si una dictadura pudiese acumular un fondo de más de US$200 mil millones e invertirlo en claro beneficio del pueblo libio y de los pueblos africanos. Aplican un hipócrita doble rasero. Para ellos son democracias los estados que toleran el criminal sistema financiero norteamericano y europeo que chupa la riqueza de los pueblos para alimentar mejor a las élites. En cambio, tergiversan el manejo claramente a favor del pueblo libio y sus hermanos pueblos africanos por las instituciones de la Jamahiriya, por más imperfectas que sean, y lo llaman dictadura. Es importante señalar esta patética y estúpida contradicción de los intelectuales del Bloque Occidental.
Antiimperialismo es luchar contra el imperio occidental-sionista y atlantista que en nuestro tiempo histórico expresa la concentración última del poder militar, político y económico del sistema de privilegios y de opresión del capitalismo. Es luchar contra el obstáculo principal para la realización de todos los demás derechos de la humanidad y contra la principal amenaza para la existencia de la vida en el planeta.
Antiimperialismo también es defender a los estados nacionales en la medida en que sean espacios en los que palabras como democracia, socialismo, e independencia tengan un sentido y en la medida en que, por ser obstáculos a la libre expansión del saqueo imperial, sean objeto de agresiones. Antiimperialismo es defender y por encima de todo respetar los liderazgos que los pueblos han designado para sí mismos y dejar a estos pueblos la última palabra sobre la interpretación de sus experiencias históricas.

EL DILEMA QUE PLANTEAN INTELECTUALES como Alba Rico, entre defender un proyecto democrático, socialista o anticapitalista en abstracto, y la liberación del imperialismo, es un dilema falso ya que la legitimidad popular de un proyecto y la lucha por la independencia nacional se condicionan mutuamente. Poco y nada avanzan las aspiraciones revolucionarias de los pueblos del Oriente Medio con una Libia invadida y con un Mahgreb en llamas. Por el contrario, la guerra contra Libia ha significado el último clavo en el ataúd del orden del derecho internacional establecido en la Carta de las Naciones Unidas.
Con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad – una razón que sólo movimientos totalmente carentes de visión política pueden aplaudir – se sancionó por decreto la doctrina de la Responsabilidad de Proteger y con ello se impuso el orden de la barbarie. Las Naciones Unidas ya se encontraban en crisis, es cierto, pero ese orden ya caduco no se hará más fácil de transformar con el asesinato del derecho internacional, especialmente en un mundo ya prácticamente multipolar pero controlado por la dictadura anacrónica de unas pocas potencias, la mayoría de ellas miembros de la OTAN.

ENTRE LOS DUDOSOS AVANCES APLAUDIDOS por la izquierda neocolonial se encuentra la ampliación de la discrecionalidad del ilegal Tribunal Penal Internacional a niveles con los que la administración Bush sólo llegó a soñar. El mensaje de la resolución 1973 es muy claro: de ahora en adelante, todo vale. Y lo que vendrá son más guerras que los falsos progresistas y los falsos radicales de siempre, una y otra vez azuzarán mostrando, al mismo tiempo, caras de inocencia y lamentación.
La reciente resolución 2009 demuestra contundentemente que la ONU está sujeta a una ingeniería virtual generada por la guerra psicológica de los países de la OTAN y sus aliados. El contenido de la resolución no tiene la más mínima conexión con la realidad en Libia. Esta situación se ha facilitado por el fracaso moral e intelectual de los fariseos de la izquierda neocolonial narcisista. Efectivamente, éstos se han aliado con los enemigos de la humanidad.
La agresión colonial contra Libia constituye una profunda ruptura que tendrá muchas secuelas previsibles e imprevisibles. Una de ellas será la marginación de viejos esquemas de producción intelectual y el desarrollo de diferentes expresiones de resistencia cultural, de producción intelectual basadas en la realidad de los pueblos. Algo positivo que el pueblo libio nos ha demostrado es el imperativo de respetar la sabiduría y la soberanía de las decisiones políticas de los pueblos.
El pueblo libio y su Jamahiriya luchan para resistir la re-colonialización de África por los grandes poderes globales. En este momento, la persona que simboliza esa lucha al lado de su pueblo es Muammar al Ghaddafi. Lo que nos toca hacer ahora es demostrar nuestra solidaridad y apoyar sin reservas la lucha del heroico pueblo libio.